Uno de los problemas de cualquier hotel virtual es que si no tienes el juego abierto, no te enteras de nada. El cliente pesa, tarda en cargar y no siempre puedes tenerlo delante.
Así que hemos montado un chat público dentro de la web. Está en tu perfil y funciona sin abrir el juego.
Qué tiene
- Cualquier usuario registrado puede leer y escribir.
- Una columna con quién está en el chat ahora mismo, con su cara y su nombre.
- Un punto verde marca a quien además está dentro del hotel, por si quieres entrar a buscarle.
- Se actualiza solo cada pocos segundos, sin recargar la página.
Va bien en el móvil, que es donde más se agradece: puedes seguir la conversación en cualquier rato muerto y entrar al hotel cuando estés en el ordenador.
Moderado de verdad
Un chat público sin moderación se estropea solo. El staff puede borrar cualquier mensaje y silenciar a quien haga falta, con la duración que corresponda, desde el propio chat.
Y todo queda registrado: quién borró qué y por qué se sancionó a alguien. No para vigilar a nadie, sino para que las decisiones se puedan revisar y corregir si alguien se pasa de frenada.
Las reglas son las mismas
Lo que no vale en el hotel tampoco vale aquí: insultos, spam, publicidad de otros sitios y pedir datos personales. Están en las normas del hotel y se aplican igual.
Hay un freno automático para que nadie pueda inundar el chat: hay que esperar unos segundos entre mensaje y mensaje, y no se puede repetir el mismo dos veces seguidas.
Por qué lo hicimos
Porque un hotel es la gente que hay dentro, y la gente no siempre puede estar dentro. Bajar la barrera para hablar —que no haga falta cargar nada— es la forma más barata de que la comunidad no se apague entre sesión y sesión.